En el valle de Benasque, los niños pequeños tienen la oportunidad de explorar un mundo de aventuras y descubrimientos.
Este destino de ensueño es el hogar temporal de una multitud de senderos bien marcados que serpentean a través del Parque Natural del Posets Maladeta, y son el escenario perfecto para una escapada en familia.
Caminar por estos senderos es como adentrarse en un universo mágico donde la naturaleza y la aventura se combinan en una experiencia única e inolvidable para los más pequeños.
A continuación descubrirás las rutas más bonitas para hacer con niños cerca de Benasque.
Gorgas de Alba
El sendero de Las Gorgas de Alba es un tesoro escondido en el valle de Benasque que parte del Hotel Turpi y te ofrece una hora de aventura natural.
Como un torrente de cristal que serpentea entre la montaña, esta ruta te lleva a través de un paisaje espectacular para admirar las cascadas con un impresionante caudal.
Con solo 2.5 kilómetros de longitud y poco desnivel, esta excursión es fácil para todas las edades y se puede hacer durante cualquier estación del año.
Forau de Aigualluts
La ruta al Forau de Aigualluts es una aventura en familia que no puedes perderte durante tu visita al Valle de Benasque. Es una de las rutas más populares, gracias a su hermosura con el Aneto como panorama.
Con un recorrido de 4.5 kilómetros sin dificultad técnica, tendrás la oportunidad de disfrutar de un espectáculo natural impresionante: una cascada de aguas cristalinas que caen con fuerza.
La aventura comienza en el aparcamiento de la Besurta, pero en caso de cierre, también puedes partir desde los Llanos del Hospital y hacer la distancia adicional a pie o con los autobuses lanzadera.
Las tres cascadas de Ardonés
La ruta de las Tres Cascadas de Ardonés es una aventura sensorial que te invita a explorar la naturaleza en su forma más pura.
Caminar por sus senderos es como adentrarse en un mundo de sonidos cristalinos, colores verdes y rocas talladas por la fuerza de las aguas.
La ruta, de menos de 7 kilómetros, es un paseo circular fácil, que se puede completar en poco más de 2 horas, y parte desde la ermita de San Pedro Mártir en Cerler. Además, el PR está perfectamente señalizado, por lo que no hay posibilidad de perderse.
Ibones de Villamuerta
La ruta de los Ibones de Villamuerta es un camino que sale del aparcamiento de La Besurta.
Un sendero que asciende hasta el Ibón Inferior, un lago cristalino a solo 500 metros y 10 minutos de caminata. Siguiendo el torrente de agua se llega al Ibón Superior, un lugar privilegiado desde donde se pueden admirar las impresionantes montañas y el Plan de Aiguallut.
Este camino, apto para todas las edades, ofrece vistas panorámicas de un lago de montaña de origen glaciar reflejado en sus aguas, rodeado por las cumbres montañosas. Una experiencia única e indescriptible que no dejará a nadie indiferente.
Ibón de Batisielles e Ibón de Escarpinosa
La ruta del Ibón de Batisielles e Ibón de Escarpinosa es una invitación a adentrarse en el corazón de la montaña.
Con un recorrido de 13 kilómetros de ida y vuelta, esta ruta es un viaje en el tiempo, un camino que atraviesa paisajes de una belleza deslumbrante y que te hace sentir en armonía con la naturaleza.
El sendero comienza en el aparcamiento de Estós y avanza valle arriba, superando la fuente de Coronas y bordeando el Ibón de Batisielles, un lago glaciar que brilla como un joya en medio de los montes.
Si decidimos continuar, una senda estrecha pero señalizada nos llevará hasta el Ibón de Escarpinosa, un oasis de aguas cristalinas y un paraíso para la vista.
Para finalizar, os hablaré de otra de las rutas más bonitas de la región pero menos concurrida: el Congosto del Ventamillo
El Congosto del Ventamillo
La ruta hacia el Congosto del Ventamillo es un viaje hacia la naturaleza y la historia geológica.
Con una longitud de 7 ‘5 kilómetros, esta ruta circular se puede recorrer en 2 horas y media y ofrece una experiencia única en la región montañosa de Seira.
El sendero GR-15 nos lleva hasta el Congosto, una formación rocosa creada por la acción de un glaciar extinto. La ruta es fácil, pero las vistas son espectaculares e inolvidables.
¡Un oasis para aquellos que buscan escapar de las rutas concurridas!











